| Tratamiento Psicológico para Niños
Lic. Fabiana Rousseaux
Vamos a intentar responder a un interrogante que se plantea con cierta frecuencia y que
es cuándo se debe derivar o llevar a un niño a tratamiento psicológico, y cómo elegir
al analista.
En principio podemos establecer que en cuanto a la problemática que presentan los
niños, hay dos derivadores fundamentales que son: la escuela y los médicos,
principalmente pediatras. Esto qué significa? Que son quienes intervienen por primera vez
"leyendo" que allí "algo pasa", o que "algo no está funcionando
del todo bien". Pero además tienen la particularidad de ser "Otros" en la
vida de los niños a quienes los padres suelen escuchar, es decir que le dan a su palabra
cierta validez, cierto peso. Esto no es un tema menor ya que hace a algo que nosotros
consideramos fundamental para la instalación de un tratamiento y que toca una dimensión
de la confianza , y que es la transferencia.
Cuando digo que toca una dimensión de la confianza , me refiero a que los padres no
eligen cualquier médico, o cualquier colegio, y esto mismo pasa con la elección de un
analista o terapeuta para el niño. Siempre se produce alguna particularización de algún
docente, o algún médico en los que los padres creen, aún cuando no haya un marco de
"absoluta elección", como puede ser el caso de los docentes en las escuelas
públicas, o los médicos en las obras sociales, aún allí suele establecerse alguna
relación particular que genera en los padres una escucha diferente.
Por otro lado, a veces sucede que son los propios padres los que consultan al
psicoanalista por iniciativa propia, ya que comienzan a manifestarse algunas situaciones
que a ellos los angustian respecto de sus hijos (problemas de conducta, enuresis,
encopresis(ambos problemas de incontinencia), problemas de aprendizaje, etc.)
Allí tampoco, los padres eligen al azar el profesional al que van a dirigir la
pregunta sobre lo que le sucede a su hijo. Algo de lo que han leído, o escuchado de ese
profesional, les ha instalado algún interrogante, o les ha hecho cierto efecto que les
permitió considerar que ese analista podría ayudarlos.
Respecto de la pregunta primera, referida a cuándo se debe llevar a un niño a
consulta, yo diría que no es una respuesta que pueda tomar forma de generalidad, por
cuanto esto dependerá de cada caso. Sin embargo sí podríamos decir que los síntomas en
los niños toman formas muy variables y que esos síntomas insisten en ser escuchados.
Otro tema que me gustaría plantear y que está en relación a lo que venimos pensando,
es el tema del pago, o del costo que implica la iniciación de un tratamiento. Esto es
algo que no podemos abordar desde una lógica de mercado, al menos no exclusivamente, ya
que implica en toda su dimensión, ser desde el inicio parte inescindible del tratamiento.
Con esto quiero decir que sólo podemos pensar el tema del pago desde una lógica que
implica posicionarse desde el valor, y no necesariamente desde el costo. El costo en todo
caso es aquello que le cuesta a cada paciente, dicho de otro modo, todo tratamiento
"debe costarle algo al paciente". Esto no quiere decir que no nos rijamos por
cierto valor económico, pero este valor económico está inscripto en la lógica de otra
economía , que es la economía psíquica.
Lic. Fabiana Rousseaux |