| La función curativa del arte
Por Lic. Patricia Dosio
Siempre ha sido fructífera la utilización del arte como ayuda para
afrontar situaciones difíciles, como una vía saludable para toda persona con algún tipo
de dificultad emocional o física. En este sentido, algunos artistas han devenido en
terapeutas, decididos a brindar sus conocimientos artísticos y experiencias a los otros.
De otro lado, encontramos artistas bajo terapia, cuyas obras al ser sometidas a la
interpretación psicológica, del mismo modo que las producciones de otros pacientes,
expresan sus obsesiones, deseos y angustias.
Sin embargo, aquí es conveniente hacer una aclaración. A diferencia de
los dibujos de pacientes sin formación artística, los trabajos de artistas plásticos
son ya obras de arte, pues van más allá de una percepción personal o de ofrecer
indicadores de una situación individual, pasando a representar estados generales de la
condición humana.
Podríamos tomar como ejemplo, la producción pictórica de Frida Kalho
(1907-1954). Si bien su pintura es abiertamente autobiográfica, pues la artista plasmó
en ella todo su drama personal, encierra una concepción más amplia y significativa para
los mexicanos. Se trata de la interpretación de la realidad cotidiana de su pueblo, de su
vitalidad, su dolor, sus tradiciones; de lo "real maravilloso" como lo define
Alejo Carpentier.
Es conocida la dramática historia personal de la artista: su padecer por
consultorios y hospitales, las operaciones, las consecuencias del accidente en un autobús
que sufre en 1925 y que la marcará el resto de su vida. Pero también es importante
destacar la significación que tuvo el arte para Frida. Al narrar su impresión del choque
recuerda que, estando internada en la Cruz Roja, le exclamó a su madre: "No me he
muerto y, además, tengo algo por qué vivir; ese algo es la pintura".
Años después confesó acerca de su labor: "Pinto mi propia
realidad. Lo único que sé es que pinto porque necesito pintar y pinto siempre lo que me
pasa por la cabeza, sin ninguna otra consideración". Esa realidad de la que habla
estaba impregnada de los sabores y colores de su tierra, de la atmósfera cultural y del
modo artístico de su pueblo; por ello, Frida Kalho es considerada como parte del
descubrimiento de la "mexicanidad", de las verdaderas raíces de lo popular.
Más allá de quién produzca una obra, de su maestría o virtuosismo y de
la disciplina artística en la que se encuadre, el arte nos permite sobrellevar las
adversidades de la vida, hacer frente a las condiciones de la existencia humana. En
definitiva, se trata de una de las funciones del arte. |