Cuando llegue el final
seré alas de viento,
un sol de verdad.
Les dejare mis manos,
mi corazón abierto
cubierto de sueños,
para que prosigan viaje;
les daré esta lágrima
para que las hagan fuego.
Así deslumbrarán
un montón de hechos.
Cuando llegue el final,
les dejare mis palabras,
coros de universo...
Tomen mis manos.
Hijos no tengo miedo,
la muerte no es tan amarga,
es simplemente; !tiempo!.
La vida es lo que vale
con lo que está creciendo;
les dejo esta luz indeclinable con
fulgor de incendio.
Vengan y vivan,
otro nacimiento. |